Más que un chip: cómo Arm busca capturar el verdadero valor de la IA
Arm Holdings ha diseñado durante 36 años CPU, ofreciendo licencias a cualquiera que las solicitara. Pero, el 1 de abril anunció su expansión hacia la producción de chips por primera vez en su historia. Su primera creación es la CPU Arm AGI, diseñada y creada específicamente para centros de datos de IA. Su primer cliente es Meta. Esta es una decisión que, según el analista de Tirias Research Jim McGregor, era necesaria, porque, Arm tenía que diversificarse.
Según Rene Haas, director ejecutivo de Arm, “la IA ha redefinido de forma fundamental cómo se construye y se implementa la informática. La informática agentiva está acelerando ese cambio”. Por otra parte, Fernando Maldonado, analista principal de Foundry España, señala que el paso dado por Arm “puede parecer técnico visto desde lejos: empezar a diseñar sus propios chips para centros de datos”. “A primera vista”, encaja con su trayectoria”. “Durante años la firma ha definido la arquitectura sobre la que otros construyen, así que avanzar un nivel en la cadena de valor podría parecer el siguiente movimiento lógico. Pero no lo es, al menos no en el sentido de que no es neutro”.
Arm ha ocupado una posición muy concreta en la industria durante décadas. Ha sido la capa invisible sobre la que otros construyen sin tener que preocuparse por quién está al otro lado. “No compite con sus clientes; les da la base”, según el analista, y recuerda que empresas como Nvidia, Apple o Amazon “diseñan encima, capturan el valor y construyen el producto final. Ese equilibrio ha funcionado porque Arm era neutral”.
“La pregunta es qué ocurre cuando ese sistema decide dejar de limitarse a habilitar y empieza a competir dentro de él. Eso es, en el fondo, lo que está pasando ahora. El movimiento no consiste tanto en presentar un chip como en cambiar de posición. Implica pasar de un modelo de regalías, donde capturaba una fracción del valor de cada chip, a uno donde aspira a capturar una parte mucho mayor del valor en sistemas mucho más complejos”.
Este movimiento emprendido por Arm se debe al auge de la inteligencia artificial según Maldonado. “La IA es lo que hace inevitable ese movimiento. El hardware ha dejado de ser un componente más para convertirse en el centro del valor económico de todo el sistema. Y eso introduce una tensión que antes podía ignorarse: cómo capturar más valor sin romper el ecosistema que te lo permite”.
Maldonado considera este paso como un intento de competir directamente con Nvidia, “pero eso se queda en la superficie”, “Arm no parece estar intentando ganar en potencia bruta ni en velocidad de entrenamiento. Está apuntando a otra parte del problema, una que empieza a ser más determinante a medida que la IA se despliega en sistemas reales”.
El analista reconoce que el costo relevante no está sólo en entrenar modelos, que al final es un proceso puntual para quien tiene los recursos. “El problema es mantenerlos funcionando”. Y dice: “El uso de los modelos consume con cada consulta que responde, en cada interacción que sostiene, en cada sistema que depende de él para operar en tiempo real. Eso implica gestionar memoria, coordinar procesos, mover datos de forma constante y mantener una latencia estable. En ese contexto, el rendimiento máximo deja de ser la única variable importante y empieza a pesar más la eficiencia”.
“Ahí es donde cambia la lógica económica. Ese es el espacio al que Arm parece querer entrar”. Un tipo de arquitectura en el que el CPU recupera un papel que había quedado en segundo plano. “No sustituye a la GPU, pero cumple una función distinta y cada vez más crítica. Mientras la GPU se encarga de calcular, el CPU organiza: decide qué se ejecuta, cuándo, cómo se mueven los datos y cómo se coordinan los distintos componentes del sistema. Es menos visible, pero es la capa que hace que todo funcione de forma coherente”, explica Maldonado, quien tiene claro que “es justo en esa capa donde Arm lleva años siendo fuerte”.
El experto admite que se trata de un movimiento que no llega sin más; pues, a su juicio, Arm no está intentando validar esta apuesta en solitario. “Cuenta con validación temprana de actores relevantes del ecosistema, como Meta y el interés de otros grandes hiperescalares que exploran nuevas arquitecturas para sus centros de datos, y de paso reducir su dependencia de Nvidia”.
El dominio de Nvidia no se explica sólo por su hardware, sino por todo lo que se ha construido alrededor. Su ecosistema, sus herramientas, sus estándares de facto… “Salir de ahí no es simplemente cambiar de chip. Implica reescribir software, adaptar sistemas y asumir riesgos operativos que no aparecen en las comparativas técnicas pero que pesan mucho en las decisiones reales”.
La pregunta relevante no es técnica. Arm ha sido durante años una especie de árbitro. Definía las reglas sin participar directamente en el juego. Esa posición tenía una ventaja evidente: todos los actores del mercado querían que existiera. Nadie la veía como una amenaza”. Y eso cambia, en el momento en que Arm empieza a diseñar y vender sus propios chips. “Pasa a competir, con quienes hasta ahora eran sus clientes. Y ese cambio no se mide en rendimiento, sino en cómo reaccionan esos clientes”.
A su juicio, los grandes actores que realmente deciden qué infraestructura se adoptan no son dependientes. “Tienen la capacidad de diseñar sus propios chips, de ajustar sus arquitecturas y de redistribuir su dependencia entre distintos proveedores. Si perciben que Arm deja de ser un habilitador y pasa a ser un competidor, pueden responder en consecuencia”, “esa reacción es lo que determinará el resultado”.
La estrategia de Arm pasa por asociarse con los principales fabricantes de equipos originales (OEM) y diseñadores de equipos originales (ODM) para ofrecer nuevos sistemas, entre los que se incluyen ASRock Rack, Lenovo, Quanta Computer y Supermicro; los primeros sistemas se esperan en la segunda mitad del año.
Referencias
• Arm decide adentrarse en el negocio de los chips. 206 abril 1. Obtenido de: https://www.computerworld.es/article/4152962/arm-decide-adentrarse-en-el-negocio-de-los-chips.html
• Fernández, Víctor Manuel. Arm cambia de posición y pasa de socio neutral a competidor en chips para IA. 2026 abril 6. Computerworld. Obtenido de: https://www.computerworld.es/article/4154510/arm-cambia-de-posicion-y-pasa-de-socio-neutral-a-competidor-en-chips-para-ia.html
Sobre el autor
MSc. Ing. Carlos del Porto Blanco